martes, 25 de octubre de 2011

Damas en guerra (Bridesmaids, 2011) de Paul Feig


Esta vez, el aliado de Judd Appatow -reconocido cerebro detrás de la nueva comedia americana- ha sido Paul Feig, director de series de TV, y Kristen Wiig, una de las estrellas del célebre programa Saturday Night Live -encargada, para este proyecto, del guión y el rol protagónico-. El resultado, sin ser del todo logrado, es bastante auspicioso, sobre todo por atreverse a derribar muchos de los parámetros delicados y sensuales que contuvieron, en la comedia, una exploración más desenfadada del universo de la mujer. Wiig no solo impone un registro original -mezcla de torpeza, aire desaliñado, inteligencia y cierta tristeza de clown-, sino también un despliegue virtuoso de humor físico, como no se había visto hace mucho tiempo.

Decidida a desmitificar el halo de pulcritud casi “espiritual” que el imaginario colectivo siempre le ha atribuido a la representación de la mujer, en  Damas en guerra se ponen al descubierto -sin dejar de lado una interesante comprensión de la psicología de cada personaje- formas crueles y no tan sutiles de competitividad, ostentación, y ocultamiento de intenciones nada santas, en un grupo de mujeres ya no tan jóvenes, a partir de la despedida de soltera de una de ellas. Y es verdad, ¿Qué pasó ayer? (The Hangover, 2009) podría ser el referente inmediato; pero la cinta de Feig y Wiig hace reír desde un tono y ritmo mucho más cercano a la “comedia dramática” que a la sátira despelotada de la cinta de Todd Phillips. (En: Somos 22/10/2011)