lunes, 3 de septiembre de 2012

Paranorman (2012) de Sam Fell y Chris Butler



La productora Laika (Coraline) anota otro logro artístico con esta cinta que vuelve a la técnica del stop motion (animación cuadro por cuadro que da vida a muñecos y paisajes en miniatura). Si bien Norman es un niño algo incomprendido y aislado, es interesante comprobar que Paranorman se aleja de la conmiseración o el sentimentalismo que suele acompañar a este tipo de personajes. Hablamos, más bien, de un héroe que oscila entre el tormento que le significa poder “ver” un mundo paralelo del pasado, y la imposibilidad de comunicar sus “visiones”. Pero, más allá de eso, es un muchacho valiente y comprensivo, no exento de vulnerabilidad, e identificado con los excluidos. 

El filme de Fell y Butler logra consolidar un “humor triste” y melancólico, apoyado en el estilo “retro” de sus criaturas, pero también en la coloración pálida y lavada, atornasolada del “mundo del pasado”, que, finalmente, es el que viene a cobrar venganza y tomar por asalto la realidad. Es de destacar, también, las asociaciones socio-políticas que establece Paranorman, inspiradas en el cine de zombis de George Romero (al que homenajean), ya que no solo se minimiza el horror de los monstruos al compararlo con el de la cultura de masas contemporánea, sino que también se propone una crítica a los crímenes del pasado, y a la posibilidad de reconciliación con ellos. Paranorman es una película especial, ajena a las plantillas que Hollywood impone, y que hace buen equilibrio entre la nostalgia adulta y el entretenimiento infantil. (En Somos 01/09/12)