domingo, 10 de noviembre de 2013

El espacio entre las cosas (2013) de Raúl Del Busto


El filme se abre paso a través de imágenes hipnóticas y de una voz que cuenta la historia de Glauber Maldonado, policía anonadado por una realidad que observa, entre viaje y viaje, entre el sueño y la vigilia. Pero, ¿quién es el que sigue hablando? ¿el cineasta o el policía? ¿Raúl del Busto, o Glauber Maldonado? Me temo que eso es lo de menos. Del Busto nos coloca frente a un hombre que se inventa a través del personaje que crea, pero, a la vez, nos pone frente a un personaje que termina convirtiéndose en el autor del filme.


En esta película, las imágenes siempre dialogan entre ellas, los espacios parecen desconectados, pero nosotros los conectamos gracias a la voz en off. ¿Qué hay “entre” las cosas? Como sucede con otros cineastas visionarios, lo que está entre las cosas es una conciencia, un espíritu. Del Busto nos invita a rememorar las voces, imaginar, volver sobre visiones anteriores que nos harán “leer” las nuevas, en una constante y fascinante relectura del sentido. Sin embargo, no se piense que este es un filme “frío”. El espacio entre las cosas es también la revelación de un país, de un continente, de un mundo que nos abandona a la soledad, a un viaje bello y terrible a la vez. De las calles y la selva peruana, a los cielos y aeropuertos del mundo, estamos ante un registro del dolor y el éxtasis, la contrición y el delirio, el recogimiento y la liberación. (En Somos: 18/09/2013)