miércoles, 16 de marzo de 2011

127 horas (127 Hours, 2010) de Danny Boyle


Después de haber llegado alto con Alerta solar (Sunshine, 2007), y de haber probado la complacencia con Quisiera ser millonario (Slumdog Millionaire, 2008), Boyle vuelve a recibir un espaldarazo de Hollywood. Nada ha cambiado mucho: en 127 horas están todos sus leit motivs: una juventud identificada con cierto hedonismo actual -esta vez representado por un personaje de la vida real; el montañista Aron Ralston (James Franco)-, prueba la consecuencia amarga de un exceso de autosuficiencia. Los de Boyle son personajes que buscan una experiencia límite por la cual vivir, aunque esta signifique una pérdida de valor de lazos primordiales o comunitarios -diagnóstico que quizá lo haga portavoz de toda una generación-. 

Es verdad, también, que el director británico demuestra su oficio audiovisual al lado de este héroe atrapado en una grieta de un paraje rocoso. El encierro, en la abertura del desierto, se convertirá en un viaje de estados alterados, alucinaciones, rememoración y cuestionamientos personales, al filo de la muerte. Vuelven las marcas de estilo ya vistas en Trainspotting (1996): el vértigo de cámaras en movimiento, la proliferación de sensaciones físicas potenciadas por el montaje y el sonido -como la abundancia de agua, tan anhelada por el protagonista.

Es cierto que estos espejismos o evocaciones no siempre resultan tan convincentes como la experiencia claustrofóbica dentro de las enormes piedras rojas. Y si el personaje de Franco llega a remontar al héroe esquemático, el resultado sigue siendo más entretenido que realmente conmovedor. Aún así, vale la pena ver una película de sobrevivencia diferente, sugerente, y que sale airosa en la exploración de sus posibilidades fílmicas. (Versión modificada del texto publicado en Somos 12/03/2011)

sábado, 12 de marzo de 2011

Siempre a tu lado (Hachi: A Dog's Tale, 2009) de Lasse Hallstrom


Siempre a tu lado es la penúltima película de Hallström, director sueco importado por Hollywood gracias al éxito que supuso el estreno norteamericano de My life as a dog (1985). Autor de una filmografía irregular -muchos aún recuerdan los pasos en falso de Chocolate-, ha sido un placer descubrir, con Siempre a tu lado -versión americana de la japonesa Hachiko Monogatari (1987), a su vez inspirada en una historia real-, hasta donde puede llegar la hondura y originalidad de un cine de raigambre clásica, fuera de moda, concentrado en dramas familiares y en el perfil de sus personajes y afectos.

Uno de los retos a los que se enfrentaba Hallström recaía en la sencillez de la anécdota: un profesor universitario (Richard Gere) encuentra a Hachiko, un perro perdido en una estación de tren, y termina por adoptarlo, pese a sus intentos por deshacerse de él. Al fallecer su amo, Hachiko no dejaría de esperarlo en la estación -a la hora en que este regresaba del trabajo- todos los días de su vida, hasta morir, muchos años después.  

Con un guión franciscano, la película se hace con una economía narrativa casi silenciosa. Hay algo de imperturbable en la filmación, en el montaje, como si el director renunciara a los planos cercanos y empalagosos, a cualquier pico dramático. Cada momento de la vida de este par de amigos se presenta con una prudente distancia, mostrando hechos (la búsqueda de los dueños originales del perro, la negativa inicial de la esposa a la adopción, la resistencia de Hachiko a recoger la pelota) que, a primera vista, no tienen nada de extraordinarios.

Lo extraordinario es casi invisible: en medio de sus discretas tomas, accedemos a una relación cómplice, exclusiva. Tanto la esposa (Joan Allen), como la hija (Sarah Roemer) de la familia, no pueden acceder a la empatía secreta que tienen Hachiko y el profesor. Pero no solo eso. El  perro nunca deja de ser un marginal, un extranjero, gracias a una “cámara subjetiva” de imágenes descoloridas que transmiten sus vistas mudas a ras del suelo, especie de perspectiva incomprendida que, a fin de cuentas, permanecerá como un misterio insondable, admirable. 


Por otro lado, esta es una de esas películas donde el protagonista -en este caso, Gere-, se va a la mitad de la función. Algo así solo lo han hecho pocos directores -el primero fue Hitchcock en Psicosis-, y no deja de ser una jugada arriesgada. Pero el filme demuestra su gran coherencia, ya que lejos de apresurar el término de la historia, o de recargar las tintas sentimentales, Hallström filma con la misma disciplina y la misma calma, lo que hace sentir, con mayor fuerza, la ausencia del profesor, mientras se muestra al perro en su avatar más tenaz y solitario: el que tiene que ver con la huella de un vínculo entre dos seres.

Lo que vemos en esta segunda parte remite a una huella mental, pero también física: la estación de tren, espacio que marcó el vínculo originario donde el profesor aparecía, todas las tardes, mientras Hachiko esperaba. El perro regresa, siempre, a la misma hora, y adquiere una nueva familia, donde todos son “marginales” de paso -como él-, últimos en el escalafón social: el ambulante, el dependiente de la boletería, la vendedora de una librería. En esta sutil dinámica narrativa, vemos -con los habitantes de la estación- el acto insólito de Hachiko repetirse a través de los años y los climas, y luego volvemos a ver todo sin color, sin palabras, a la espera de una aparición

Siempre a tu lado no solo puede verse como un bello y conmovedor filme sobre la fragilidad de la vida, sino también como un tratado de la mirada sobre “el otro”, una lograda exaltación -de tono otoñal y textura melancólica- del misterio que guarda, a fin de cuentas, todo vínculo que resiste al tiempo, y a cualquier verdad del hombre. (publicado en Godard! Nº26)

jueves, 10 de marzo de 2011

Presentación de Godard! Nº 27


Este miércoles 16 de marzo comienza la celebración por los 10 años de la revista de cine Godard!, con la presentación de su edición N° 27 y el preestreno de la película Déjame entrar (Matt Reeves, 2010). La cita se llevará a cabo a las 7:30 pm en el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y representa el primer evento de la publicación en el 2011, año en que la revista independiente cumple una década de existencia.

En el evento, participarán los directores fundadores de Godard!, los críticos Claudio Cordero y Sebastián Pimentel, quienes sostendrán un conversatorio sobre los vampiros en el cine.

El ingreso es libre, y se podrá adquirir esta edición conmemorativa con un descuento especial.

Lugar: Centro Cultural de la Pontifica Universidad Católica (Av. Camino Real, 1075).

Hora: 7:30 p.m.
 
Ingreso libre. Capacidad limitada.

domingo, 6 de marzo de 2011

El discurso del rey (2010) de Tom Hooper

 
Mucho de su éxito tiene que ver con su economía fílmica, con haber aprovechado la relación entre dos personajes incongruentes -un noble altivo (Colin Firth), y un profesor irreverente (Geoffrey Rush)-, unidos en una empresa  improbable: lograr curar los problemas de habla que impiden, al primero, encarnar el liderazgo de su nación. Lo más logrado es el auscultamiento de la figura del duque -y virtual rey de Inglaterra-, siempre acechada por la inseguridad, la rabia, la impotencia. 

Hooper, con una técnica visual precisa y funcional, transmite el pánico del protagonista a la performance pública, delinea sus debilidades. Pero tampoco se lo idealiza -lo vemos siendo víctima de la crueldad, pero también impartiéndola. Lo que fascina es el estudio de una personalidad quebrada, a partir de la expresión corporal y gestual, y los rituales que constituyen ese mundo sobre el que se basa la marcha de la Historia, y que el duque tendrá que controlar, de la mano del plebeyo. 

A pesar de su aguda inmersión en el drama del monarca tartamudo, también es cierto que las cuotas de dolor se dosifican mucho, la comedia purga las aristas más ásperas, y el relato no deja de sentirse algo reblandecido, entre la ligereza sofisticada y una hondura apenas entrevista. Los esquemas relamidos del triunfo de los buenos sentimientos quizá estén muy presentes. Sin embargo, este no deja de ser un filme sensible, exento de exabruptos melodramáticos, de fina arquitectura cinematográfica, y, por lo menos, incisivo y complejo en la exploración de un héroe, en la dirección de un estupendo actor. (versión modificada del texto publicado en Somos, 07/03/2011)

jueves, 3 de marzo de 2011

Ciclo: James Benning


Lunes 7 de marzo:
One Way Boogie Woogie / 27 Años Después, James Benning (USA. 1977-2005, 115’). 60 minutos construidos con planos estáticos de un minuto en el que cada plano documenta el paisaje de la decadencia urbana e industrial de Milwaukee. 27 años después, Benning retorna a las mismas locaciones para filmarlo todo de nuevo y en el mismo orden. Miremos las mutaciones… La ciudad es una cosa viva y el tiempo, lo que es y lo que ‘contiene’ el tema más apasionante de todos.


Lunes 14 de marzo:
LOS, James Benning (USA. 2001, 86’). “Empecé a planear una pieza para acompañar a El Valley Centro, Los, que iba a ser un retrato de Los Angeles.” Corrientes, colinas, edificios, jardines, carreteras, ríos, trenes, gente, el océano, un cementerio, policías, calles, jugadores de fútbol… LOS puede verse como 35 cortos de 2.5 minutos cada uno, que interactúan de múltiples formas, dando cuenta de la cotidiana e incesante extrañeza que genera cualquier gran metrópoli.


Lunes 21 de marzo:

13 Lagos, James Benning (USA. 2004, 128’). Ejercicio sublime de contemplación, placer intelectual y emotivo que exige la participación activa de un espectador atento a la belleza de los espacios naturales y sus cambios sutiles o a la variación de la luz o a la presencia arrebatadora del viento o a la aparición de un barco o al sonido de un tren que circula fuera de campo. Benning nos pide que miremos y escuchemos, dos verbos esenciales en su forma de entender el cine.

 
Lunes 28 de marzo:

RR (Railroad), James Benning (USA. 2007, 111’). 43 planos de trenes capaces de enseñarnos los fundamentos de la composición, de la perspectiva y del montaje mejor que cualquier texto que haya leído… La voluptuosa belleza de las imágenes se logra resolviendo el juego intrincado de las diferentes velocidades y formas de los trenes para las duraciones de cada uno de los planos, las entradas y salidas y los vacíos, la rica banda sonora, las sensaciones que comunican los paisajes y las variaciones de la luz y las referencias cinematográficas, socioculturales e históricas…



Cineclub de la Universidad Peruana Cayetano de Heredia.- Lunes. 7 de la noche. Av. Armendáriz 445, Miraflores. Entrada Libre.


Nota: Los textos fueron proporcionados por Mario Castro Cobos y César Guerra Linares, programadores del cine club.

Curso de verano - Marzo 2011 Revista Godard!

LENGUAJE Y ESTÉTICA CINEMATOGRÁFICA


Por CLAUDIO CORDERO
(Director fundador y editor general de la revista godard!)

Una película comunica emociones, reproduce la realidad dándole un significado nuevo, y lo hace a través de imágenes y sonidos. El cine es, por lo tanto, un lenguaje de imágenes con su propio vocabulario, su propia sintaxis y su gramática. Este curso tiene como objetivo profundizar en el idioma con el que el director se comunica con el espectador. Los tipos de planos, los movimientos y los ángulos de la cámara, además de los códigos sonoros y sintácticos. Pero también están aquellos elementos que componen la imágen y que utiliza el director –con ayuda de expertos- para crear un clima adecuado para la historia: la luz, el color, el vestuario, los decorados, las actuaciones. Los invitamos a ver las películas a través de su técnica, de su propio lenguaje y estética.

Las sesiones (4 en total) se llevarán a cabo los sábados, de 4 p.m. a 7 p.m., empezando el 12 de marzo. El taller está dirigido al público en general. Vacantes limitadas.

Para informes y matrículas, comunicarse al 431-9079 o al e-mail: cursos.godard@gmail.com

martes, 1 de marzo de 2011

Ciclo: Revista Godard! presenta "Dirigido por William Wyler"


Martes 1 de marzo:

Cumbres borrascosas (Wuthering Heights)
Dir. William Wyler. Estados Unidos (1939) 103’. Reparto: Laurence Olivier, Merle Oberon, David Niven. 

Sinopsis: Un extranjero se topa con Cumbres Borrascosas, la lóbrega mansión del misterioso Heathcliff, hombre tan torturado por un amor despechado que ha perdido el deseo de vivir. Mientras la tormenta ruge en el exterior, el fatigado caminante escucha fascinado la triste historia de Heathcliff y su inocente amor por Cathy, espíritu libre que nunca llegó a hacer realidad su fiera pasión por él.




Miércoles 2 de marzo:

La heredera (The Heiress)
Dir. William Wyler. Estados Unidos (1949) 115’. Reparto: Olivia de Havilland, Montgomery Clift, Ralph Richardson. 

Sinopsis: Adaptación de la famosa novela de Henry James, ambientada en la Nueva York de mediados del siglo XVIII, donde una joven heredera -poco agraciada físicamente y a punto de abandonar la juventud- es pretendida por un apuesto joven que sólo busca su dinero. Aunque su amor por el joven es ciego, su despótico padre la obligará a abrir los ojos a la cruda realidad.



Jueves 3 de marzo:
 
La princesa que quería vivir (Roman Holiday)  
Dir. William Wyler. Estados Unidos (1953) 118’. Reparto: Gregory Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert.

Sinopsis: Relata la encantadora aventura romana, y romántica, entre una princesa moderna -que detesta sus obligaciones reales y desea pasar inadvertida- y un periodista americano que, en busca de una exclusiva, finge desconocer la verdadera identidad de la muchacha. 
  


Centro Cultural de España - 4:30 pm. Entrada libre.
Natalio Sánchez 181 - Santa Beatriz – Lima (Alt. Cdra 6 Av. Arequipa)